Gabriela y Mario pasaron unos días en Cartagena de Indias y San Andrés, Colombia, en compañia de Pedro y Alicia Lurbé.
Cayó el stock de ron en el caribe.


En tierras australes, desafiando con granítica coherencia al viento, echó raices la familia en cuestión. Aquí proponemos un raconto absolutamente discrecional, falto de método y sin criterio alguno (en pocas palabras absolutamente caprichoso) de sus coloridas aventuras.